La frecuencia de vaciado depende del tamaño de la fosa, el número de usuarios y el uso. En Madrid, muchas instalaciones se descuidan hasta que aparecen olores o reboses.
Viviendas unifamiliares
En chalets y viviendas unifamiliares suele bastar entre una y tres veces al año. Si hay trituradores, mucho uso o invitados frecuentes, acorte el intervalo.
Comunidades y locales
Comunidades, restaurantes e industrias generan más carga: el mantenimiento debe ser más frecuente y documentado.
Señales de que no puede esperar
Malos olores, gorgoteos, arrastre lento, agua que retrocede o manchas alrededor de la tapa indican que hay que vaciar ya.
